En la
víspera del 8 de mayo, el Día de la Victoria (Den vítězství), un día muy señalado para la República Checa y para
toda Europa, el día de la rendición de las fuerzas nazis, el final de la
Segunda Guerra Mundial en el continente europeo, acudí al concierto de Eric
Clapton en Madrid.
Lástima
que el concierto acabara de manera acidentada después de tan conmovedoras
canciones, bien recordadas por todos, como Tears in Heaven (Véase
abajo).
Acompañado
por mi hija María, escuchando en directo a Eric Clapton, grata vigilia para
recordar que el 8 de mayo de 2014, después de muchas peripecias, se da por felizmente
concluida y puesta a disposición de los lectores Sinfonía de Praga (Tú, que eres curioso, podrás acudir a la página 522 de la novela, donde quedarás gratamente
sorprendido).
