El «Tramapantojo» de Max (Babelia de ayer,
25 de abril) lleva por título “Notas al pie”:
https://elpais.com/babelia/2026-04-25/trampantojo-notas-al-pie.html
Aunque en su viñeta Max bien podría haberse
referido con propiedad al Compleméntum (Manifiesto)» de «Sinfonía
de Praga o al epígrafe
«Notas, comentarios e imágenes (Post scriptum)» de Los
papeles de Walter Benjamin.
Como tú bien sabes, la primera edición de Sinfonía
de Praga, que, tal como se acredita en el colofón que la cierra, se
terminó de imprimir el 28 de octubre de 2017, acogía cien copias en cartoné –numeradas
del 001 al 101– y novecientas copias en rústica –numeradas del 101 al 1000– (Puede
verse la imagen extraída del ejemplar n.º 101).
Y a ello habría de añadirse que, junto con la
primera edición de la novela, se imprimieron, además, únicamente cien
ejemplares de «Compleméntum (Manifiesto)» –¡dichoso de aquel
bibliófilo que un ejemplar posee!–.
En la contracubierta del Compleméntum aparece
escrito lo siguiente:
¿Y
si la novela —nowwwela o nowebla—,
plena, ya suficiente y encerrada en sí misma, es complementada —que no
completada— con aquellos elementos que siendo ella y de ella ayudan a
explicarla, a mejor o de otro modo entenderla?
¿Y
si la obra, autónoma y autosuficiente, integra asimismo el credo o manifiesto
en el que se sitúa y explicita el Ars
Poetica por el que ha sido creada —cada movimiento, cada época, cada
verdadera obra artística necesita, ya sea por reproducción o rechazo, ya sea
por creación ex novo, un credo en el
que sustentarse—?
De
este modo, integrando en una obra de arte la novela propiamente dicha y el
complemento —Compleméntum (Manifiesto)—
que la determina, se habría logrado la obra de arte total y única, que quedaría
así convertida en obra de culto.
El
autor estaría, pues, autorizado a desaparecer, escritas ya todas las palabras
—¡realización completa!
Y el Compleméntum
(Manifiesto) no es moco de pavo, que 338 páginas tiene, como bien
saben los que lo han podido degustar, y acoge el verdadero arte de hacer
novelas en este tiempo.
Y si de Sinfonía de Praga pasas a Los
papeles de Walter Benjamin, y acudes a la página 18 de la novela, te
encontrarás con lo siguiente:
Asociado
al relato narrativo y ensayístico de Benjamin, está a disposición del lector,
al final del libro, el epígrafe «Notas,
comentarios e imágenes (Post scriptum)»,
un centenar de páginas que acogen más de trescientas notas y comentarios que
complementan los Papeles de Benjamin, así como sesenta y cinco imágenes,
que hacen más vívido el relato y lo autentifican a los ojos del lector.
Algunas de esas notas aportan información
rigurosa y útil, que puede resultar interesante para degustar y comprender
mejor la narración de Benjamin [Las notas 1, 2, 3, 4 o 10 son ejemplo de ello].
Buena parte de las notas indican, con
precisión y detalle en muchos casos, de dónde proceden las citas de la obra de
Benjamin que se integran en el relato. Así se permitirá a quien lo desee seguir
explorando el complejo mundo de la obra benjaminiana [Las notas 5, 6 y 7 son
muestras paradigmáticas de lo indicado].
Hay
otras notas y comentarios que complementan la narración y aportan información
contrastada sobre la peripecia de la vida de Benjamin o sobre hechos y
sucedidos que Benjamin no conocía cuando estaba escribiendo su relato en el
verano de 1940. El ejemplo más significativo de ello es la última nota del
epígrafe, numerada como nota 319, que ocupa una treintena de páginas: Va a
permitir conocer con detalle lo que realmente sucedió en Portbou la tarde de
aquel miércoles de pasión, o lo que aconteció aquel jueves de dolor, el aciago
26 de septiembre de 1940, en el que la muerte vino a reunirse con Walter
Benjamin.
Se
ha escrito mucho acerca de esos dos días de septiembre
de 1940 –no siempre con acierto–. Ahora, por fin, se podrá leer información
precisa sobre el trágico suceso, sobre la pasión y muerte de Walter Benjamin,
así como ver la documentación gráfica acreditativa del caso que cierra esta
novela en marcha, estos Papeles de Walter
Benjamin.
Y
hay, finalmente, algunas notas y comentarios que abren la novela a otros mundos
[Muestra de ello es la nota 9 –Poética de la novela–, la nota 304 –Pasión y
muerte de Antonio Machado, tan paralela, a la vez que tan complementaria a la
de Walter Benjamin–, o la nota 316 –Mujer morena, muy atractiva y sensual, que
lleva puesto un ajustado vestido rojo–, por citar únicamente tres casos]; o notas
que ponen en cuestión el relato de Benjamin: ¿Cuántas maletas llevaba Alma
Mahler consigo cuando cruzó los Pirineos hacia España, huyendo de los nazis, el
viernes, 13 de septiembre de 1940? Buena era Alma con su atuendo personal; bien
seguro que llevaba un suntuoso y completo juego de maletas. Pero, ¿cuántas? ¿Acaso
quince maletas? Tendrás que acudir más adelante, a la nota 299, para saberlo.
Aunque,
si quieres ponerte en situación de lectura, no estaría mal que comenzaras por
la nota 295 o que leyeras el epígrafe «Agradecimientos –ad personas, et cætera–», que te pondrán en la mejor
disposición para leer estos Papeles de Walter Benjamin.
Vale.
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