…o del
animal de fondo de aire, para recuperar palabras juanramonianas, que eso es lo
que somos.
Así lo vivimos
ayer en la Feria del libro de Madrid, en compañía del bueno de José Luis López
Amigo y de tantas amigas y amigos que acudieron hasta la Caseta 138, donde
firmábamos Los papeles de Walter Benjamin.
Encantados
de acoger con besos y abrazos a unos cuantos villahibierenses –la familia Cano
Rodríguez es de natural generoso y da mucho de sí–, a los colegas de la
Inspección de Educación, a personas que venían de los centros educativos, a compañeros
y compañeras de tertulias literarias en las que participamos y a un buen número
de amigos, conocidos y saludados. ¡Un placer compartido en la tarde madrileña!
Unos acudían
por una firma autógrafa en el ejemplar que se llevaban y otros venían a
manifestar sus comentarios después de haber leído la obra, que, como tú sabes,
está dando mucho de sí. ¡Qué sería de un escritor sin los lectores!
¡A todos
ellos mis más sinceras gracias!
Mientras
la vida se va y nosotros con ella, seguimos escribiendo cada día la verdad de
la vida ajena, y hasta de la propia. Porque, como bien sabes, quien escribe, se
escribe: «El que escribe y reescribe, reescribiendo –y desescribiendo– se
escribe, a la vez que escribe el mundo que le ha tocado vivir», según escrito
está en la pág. 23, al inicio de Los papeles de Walter Benjamin.



No hay comentarios:
Publicar un comentario